Los porqué del dólar y el peso en el mercado argentino

Empecemos explicando primeramente porqué usamos el dólar para expresar el valor de los inmuebles en Argentina. Simplemente en un mercado inmobiliario dinámico en un contexto de inflación, donde el ahorrista recurre normalmente al dólar como moneda de resguardo de valor, se torna mas fácil expresar en una moneda de valor menos variable el valor de los inmuebles para no tener que acualizarlo constantemente, una tendencia que fué creciendo desde hace varias décadas en el país pero que llega a imponerse en las situaciones inflacionarias como la que sufrimos en los últimos años en argentina.

En las situaciones en las que la presión de la inflación es menor, el mercado convalida de manera natural el pago de los valores en pesos, pero en las circunstancias en que la inflación está mas presente, los propietarios se vuelven mas reacios a aceptar pesos en el intercambio.

Si a esto le sumamos las restricciones a la compra de dólares, los propietarios se muestran aún mas reacios a aceptar pesos. Situación que se agrava si vemos que tipo de propietario es el que domina el mercado, en caso de argentina en los últimos años se trata de inversores de mediano a alto poder adquisitivo, con respaldo para no ceder a las primeras restricciones en el contexto actual, concretamente prefieren muchas veces retirar su inmueble del mercado, que aceptar pesos como moneda de cambio.

Claro que hasta aquí hablamos de inmuebles usados o terminados, ya que no es la misma situación en caso de construcción donde hoy domina el modelo de fideicomiso, ya que aquí los pagos se realizan (por el contrario) preferentemente en pesos, por un inmueble que terminado valdría en este mercado en dólares para el inversor promedio. En este caso el hecho de poder invertir en pesos es un incentivo mas a este tipo de inversiones, y la inflación tiene el efecto de acrecentar el interés de los inversores en construir como medio de reserva de valor.

Quienes opinan que es posible pesificar el mercado seguramente piensan en el mercado de construcción mas que en el de intercambio de bienes usados. Con estos últimos tenemos la complicación de que los propietarios se niegan a intercambiarlos por dólares, consienten en intercambiarlos por otros bienes en la misma operación para evitarse el cambio a pesos, con lo cual se complica el armado de este tipo de operaciones ¨en cadena¨.

Con respecto a las operaciones en dólares ante la carencia de los mismos, las mismas se concretan con contraofertas de entre un 10% a un 20% menos y aún así hay propietarios que no las aceptan y prefieren retirarse del mercado. Porqué? Porque a un 20% de contraoferta el inmueble es mejor reserva de valor que el dólar en una economía con relativo bajo déficit fiscal donde los productos agropecuarios tienen precios excepcionales y aparentemente están para quedarse, y con buena cantidad de reservas en el Banco Central, digamos: donde la inflación es el único problema realmente actual.

Lo preocupante como siempre digo para los inversores es interpretar correctamente el mercado y la política actual, el desafío: conseguir contar con políticas concretas y realistas acerca de estos problemas. De mi parte, diré que al respecto: escucho ofertas. Quiero escuchar propuestas de políticas concretas acerca de como vamos a solucionar este problema, en una actividad con mas de 425mil puestos de trabajo que reinvierte capital internamente históricamente reconocida como una de las actividades que con mayor capacidad de dinamizar la economía.

Carina Sgroi
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Arquitecta – Técnica en Construcciones

Fuentes:

Dólar, salarios, inflación y valores inmobiliarios en pesos: Reporte Inmobiliario

¿Se puede pesificar el mercado? Reporte Inmobiliario

Roberto Tizado: Una mirada divergente del mercado

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